viernes, 30 de mayo de 2014

Sentimientos en tinta

Soy de esas personas que si no fuera porque mi madre vive, estaría tatuada en gran parte de la superficie de mi piel. Quedarme sin trabajo no me agobia (porque si, aún existe esa discriminación por tinta en la piel, más en el sur de México, ¡pueden venir a comprobarlo!), siempre he buscado un pretexto que me arroje a los brazos de la vida bohemia y cantar la vie en rose de Edith Piaf en un balcón, topless con una copa de vino tinto mientras pinto un cuadro y el mundo admira el arte sobre mi piel. La escena descrita anteriormente seguramente sucederá en algún punto de la vida, pero no por ahora, no hoy, no mañana, ni el año que sigue. 

Ya empecé a cubrir mi cuerpo con tinta, tres pequeñas figurillas en mi espalda: todas tuvieron significado...alguna vez, ahora son simple tinta negra. Con suma metodología y con estrategia escrupulosa, escogí esos tres símbolos discretos para que no se "noten" a simple vista. Hasta hoy pensaba que los tatuajes debían tener algún significado, al menos es lo que toda la gente te dice: -"piensa bien, que lo tendrás allí para siempre"; me he roto la cabeza durante algunos años pensando y buscando qué símbolo, frase, dibujo, poema, etc.; que signifique algo para mi y que pueda utilizar de idea e inspiración, pero simplemente no lo encuentro (¿recuerdan que les dije que son una persona de muchas ideas?). ¿Pero saben? recién descubro que un tatuaje no siempre tiene que ser objeto de un significado aterido, puede descongelarse, significar muchas cosas con el paso del tiempo, con la mutación de nuestras ideas: hoy puede significar amor, mañana odio, puede a veces no significar nada.

Lo mejor con lo que he concluido hoy para mi siguiente pincelada, es en emprender la maravillosa búsqueda de ideas etéreas, anacrónicas, únicas y hasta incoherentes; que pueda pensar de ellas cualquier cosa un día y otra muy distinta al día siguiente; que aquellos que me vean sientan igual que yo. Estoy cansada de buscarle significado a todo, estoy cansada de pensar que las cosas pasan por algo, cuando sé que pasan para algo.

Prometo compartir el final de la búsqueda con fotografías, hasta entonces. 


jueves, 29 de mayo de 2014

La felicidad: una línea punteada (?)

El humor de hoy no ayudó a concentrarme y encontrar un tema que no fuera patético para compartir, sin embargo recordé que alguna vez lleve a cabo un experimento durante un día completo; mi finalidad era concreta: encontrar cosas que ayudaran a sentirme feliz. Siempre he tenido en la mente el concepto de felicidad representado por una línea punteada e intermitente, como la que vemos todos los días pintada en el asfalto... los espacios en negro son sentimientos negativos y como buena carretera mexicana sostenida por impuestos ciudadanos, a veces los espacios se prolongan más de lo que deben.
Aquí les dejo mi lista de 25 decisiones para ser feliz:

DECISIÓN #1 LÁVATE BIEN LOS DIENTES, CON CALMA Y A DETALLE, ¿se hizo tarde? A ver, Madre Teresa, Hitler, Gandhi e incluso Santa Claus vivieron días de 24 horas, ¿crees que a ellos no se les hizo tarde? ¡RELÁJATE!

DECISIÓN #2: HAZLE UN SOUNDTRACK DIVERTIDO A TU DÍA, por el amor de dios, no escuches cosas deprimentes, recién despiertas.

DECISIÓN#3: SONRÍE!! Aunque cueste, te juro que de viejo sentirás bonito mirar tus arrugas alrededor de la boca y recordar que fueron por cada vez que reías y no una marca horrenda en tu ceño por estar enojado.

DECISIÓN#4: DESÉALE A TODOS “BUEN DIA”, digo su razón de ser tendrá el origen de la expresión, las palabras que emitimos a través de nuestro maravilloso hocico también cuentan.

DECISIÓN#5: DESAYUNA BIEN, hay sustancias en la comida que hacen química en nuestro cerebro y nos permiten sentirnos bien físicamente, ademas de darnos claridad para seguir decidiendo ser felices; mastica mucho, come lento y disfruta los sabores.

DECISIÓN #6: TRABAJA LO MAS LENTO POSIBLE HACIENDO QUE PAREZCA QUE ES IMPOSIBLE HACERLO MAS RÁPIDO, -¿ocupado? -si ,toma tu tiempo, detalla las cuestiones, termina tus pendientes.

DECISIÓN#7: VÍSTETE,HABLA Y ACTÚA como si fueras alguien importante,este es el primer paso para ser importante. Además le damos un plus a nuestra autoestima.

DECISIÓN #8: NO HABLES DE NADIE, no hay nada que decir, la opinión que damos de otros refleja la nuestra. Así que si no hay nada lindo que decir, mejor no digas nada.. De preferencia eso...no digas nada.

DECISIÓN #9: pierdes el 100% de todos los tiros que no disparas, ATRÉVETE A TODO, no te quedes con las ganas. Así nacen las buenas ideas y los mejores planes. ARRIÉSGATE.

DECISIÓN #10: deja saber a quien extrañas que los extrañas, ABRE tu corazón, no esperes mucho o nada a cambio, siéntete bien solo por eso, son las cosas que nos hacen sonreír mientras dormimos.

DECISIÓN #11: Haz que la gente que te rodea sea del tipo que se pregunta -¿por qué no? en vez de -¿por qué a mi?”, la basura energética y la negatividad pesan y no dejan avanzar.

DECISIÓN #12: La vida es 10% cosas que te ocurren y 90% como reaccionas a ellas, no dejes que el éxito te llegue a la cabeza y el fracaso al corazón. ACEPTA, NO TE ESTANQUES Y SIGUE ADELANTE ahí esta esperándote lo mejor.

DECISIÓN #13: pase lo que sea que pase y la circunstancia en la que te encuentres, LA VIDA CONTINÚA.

DECISIÓN #14: SÉ VULNERABLE. A veces necesitamos que alguien más nos proteja.

DECISIÓN #15: TOMA CAFÉ, mucho, es básico para ser feliz.

DECISIÓN #16: busca a alguien SARCÁSTICO para reír un rato, que haga gestos, que hable chistoso y que tenga muchas bromas. Sino lo encuentras, conviértete en esa persona.

DECISIÓN #17: AYUDA a alguien de cualquier forma, hazlo con gusto y de corazón así sea un pequeño detalle, harás una diferencia que tal vez signifique poco para ti hoy, pero no para ellas mañana.

DECISIÓN #18: FINGE DEMENCIA, ¿no te haz dado cuenta que los locos son muy felices? 

DECISIÓN #19: no des explicaciones, tus amigos no las necesitan, tus enemigos no las creen; ACTÚA racional de acuerdo a cada momento, eso es todo las cosas suceden PARA algo, no POR algo.

DECISIÓN #20: Di lo que sientes cuando ya no puedas más, sobretodo en situaciones frágiles, PERO DILO CON EDUCACIÓN.

DECISIÓN #21: ponte un traje de agua y que todo resbale. La ley de Murphy siempre se cumple, quieras o no.

DECISIÓN# 22: DISFRUTA la compañía de los que quieren compartir contigo su tiempo. Siempre hay alguien dispuesto.

DECISIÓN #23: La primera persona con la que debes estar en paz, entendimiento pleno, con quien debes estar bien cada minuto del día y con la que pasarás el resto de tu vida, eres TÚ mismo, QUIÉRETE, REINVENTA, DISFRUTA, ENCABRÓNATE y !HAZ LO QUE SE TE DE LA MADRE GANA!

DECISIÓN #24 : ESCRIBE Y DI todo lo que pase por tu mente, al menos para tu deleite personal; el único lugar donde los sueños se vuelven imposibles es dentro de nuestras pequeñas mentes, CREA algo, al menos un minuto del día.

DECISIÓN #25: La vida es una serie de decisiones, simplemente. DECIDE ser feliz, si no puedes serlo por añadidura y consecuencia natural a tus acciones, puedes serlo por decisión propia; la gente feliz es de acciones no de pretensiones. ACTÚA DE ACUERDO A LO QUE QUIERES, ACTÚA PARA SER FELIZ.

EXTRA DECISIÓN: canta walking on sunshine como gorda (o) feliz, aunque no estés ni gordo, ni feliz.


miércoles, 28 de mayo de 2014

¡No me hables de jamones!

Si un tema puede poner de malas a un vegetariano, es que alguien se acerque a tratar de evangelizarte, buscando adeptos para la iglesia del jamón y la carne (más molesto aún cuando la persona bien sabe que eres vegetariano). El post de hoy es breve, el día fue largo y pesado, como suelen ser algunos de mis miércoles. Dejaré que hoy alguien más hable por mi y hasta cierto punto, este es un post de venganza, venganza vegetal, les dejo un video que considero es uno de los mejores speechs de mi causa vegetariana; el nombre del chico es Gary Yourofsky y ha sido detenido más de 10 veces por defender animales. (Carnívoro empedernido, dale un vistazo)

¡viva la vida!

martes, 27 de mayo de 2014

Sangrientas y sociales

-"Hoy estoy muy enojada, no sé a qué se deba; lloré tres veces y mi entrada de ayer es digna de cortarse las venas con galletas animalitos"; justo eso contaba ayer y justo en ese instante dije: -!pero que pendeja! seguro ya te viene la menstruación.

Este post va a ser muy explícito, por lo que si eres una persona sensible a temas asquerosos (de desechos del cuerpo), mejor evita la pena (que será para ti) de leerlo. A lo mejor estoy exagerando, pero he conocido personas que resultan muy sensibles cuando mencionas: caca, baba y/o sangre o una combinación de dos o tres de los citados elementos. La última es en lo particular materia de un tema super incómodo para muchas mujeres, sobre todo cuando hay contra partes  masculinas cerca, como si se tratara de un gran secreto que no le es revelado a ellos en sexto de primaria (bueno, antes venía educación sexual en el libro, ahora no he tenido la curiosidad de husmear algún librillo).

Pero bueno, no estoy aquí para hablarles de tabúes sexuales, como el ocultar el tema de la menstruación o avergonzarse por las manchas en la ropa como si te hubieras cagado  en los pantalones frente a todos o andar por la vida y los pasillos de tu trabajo con tu "paquete" color "mírame a huevo, que estoy menstruando" (mujeres: menstruar, es natural y no tiene nada de malo que te haga sentir avergonzada o con pena de mancharte; hombres: si le pasan toallas sanitarias a sus mujeres, esto incluye hermanas, primas, amigas, etc. no perderán su virilidad). Antes de entrar de lleno al mole, quiero dejarles un artículo que encontré por allí y que me pareció bastante completo: "Algunos aspectos sociales de la menstruación" por Gunther Balarezo López.


Desde el principio de los tiempos se ha considerado que el color rojo, la sangre y por consiguiente la menstruación suelen ser asociados a las peores catástrofes, guerras y en algunas ocasiones han sido considerados como símbolo de misticismo y ocultismo. Sin embargo la sangre menstrual es la que más ha llamado la atención (de forma negativa) en muchas sociedades y culturas; pues también implica muchas restricciones y es causal de marginación para las mujeres que pasan por la etapa. También llamó mi atención que la cantidad de formas con las que ha sido nombrada, es tan grande como regiones geográficas en el mundo; hay una que me encantó y adoptaré como mía: "el inquilino comunista".

El punto que quiero tratar aquí, es lo que empecé creyendo, era un mito (como muchos otros respecto a este tema): la menstruación social. Dos que tres veces escuché de algunas amigas, parientes y conocidas que cuando varias mujeres conviven por muchas horas terminan por alinear sus ciclos menstruales, he de decir que hasta ayer pensaba que eran coincidencias y parte de la parafernalia bipolar-hormonal que nos hace creer en cosas, que después del desintoxique hormonal, no damos crédito que pudimos haber pensado eran reales (no daré ejemplos, pues son muy vergonzosos y me llevarían toda una entrada; ok, una vez creí que olía a sangre coagulada).

Regresando al punto, no pensé que existiera un estudio formal de la menstruación social y pues resulta que hasta nombre tiene; se llama efecto McClintock, el cual debe su nombre al apellido a su autora Martha. El papercito que Martha publicó para Nature Magazine en 1971, incluía algunas hipótesis acerca de los mecanismos que supuestamente propiciaban esta alineación de ciclos de ovulación y fue el primero en publicarse (hasta donde llegó mi pequeña investigación).

Para desgracia de Martha y otras(os) científicas(os) el estudio del efecto McClintock y otros que fueron publicados después de este, tenían defectos metodológicos por lo que fueron arrojados en la canasta del abandono. Curiosamente hoy lo he rescatado de ahí, ya que al parecer mi útero (a diferencia de mi persona) es un tanto social, pues con sorpresa descubrí, que una persona en mi trabajo y una en mi casa (personas con las que convivo todos los días) han recibido la visita del inquilino comunista al mismo tiempo que yo, cuando antes no solían hacerlo. 

Martha McClintock y su estudio de regulación social de la menstruación despertó la curiosidad en el tema, pero eso fue en los 70´s. Es impactante como a estas alturas aún no existen otros estudios al respecto, sin embargo también acepto que la incertidumbre de algunas funciones de mi cuerpo en relación a otras personas cercanas me parece un aspecto muy místico que quisiera conservar así. 

Les aviento una invitación muy Jodorowskyana: pinten un autorretrato con sangre menstrual de su verdadero ser, que a lo mejor para muchas sea un acto repugnante, no se agobien, no es obligación; lo que si es obligación es tratar de replantearse la posibilidad de cambiar el enfoque satanizado que le hemos dado a este proceso tan natural; recuerden chicas y chicos: "el útero es sede de la creatividad", si no me creen, miren al espejo y podrán ver la obra del útero de su madre.

(Felices días lunáticos)








lunes, 26 de mayo de 2014

Expectaciones satíricas: crónica de la infancia perdida.

Generalmente cuando intuyo algo a pesar de mantener la mente fuerte y positiva termino revolcada con los pensamientos pesimistas clavados en el subconsciente, -"piensa mal y acertarás" es una frase que mi madre (y aseguro muchas de las madres de ustedes) solía decirme. Como casi siempre (el 90% de las veces) acertó. El fin de semana que pasó estuvo lleno de expectaciones, que para mi suerte no se cumplieron, fue parte de ese 10% de la veces que pensando mal, no acerté.

Este sábado llegó a Mérida el evento de "Noche Blanca", (wikipedia te puede contar con más detalle de que se trata http://es.wikipedia.org/wiki/Noche_en_blanco) que fue tropicalizado por iniciativa del Ayuntamiento de mi ciudad, un evento (he de decir) que esperé por varias semanas ya que la edición del año pasado fue sin lugar a dudas, un evento que disfruté mucho. Esperaba exactamente el mismo resultado en su versión 2014 (o algo mucho mejor) pero no, no fue así, simplemente no. Mala organización, un desfile de gente que no sabía a donde ir, tráfico endemoniado, eventos sin mucha calidad (siendo un concepto subjetivo, esta opinión es personal), tiempos y espacios sin aprovechar. Terminé viendo true blood como a eso de las 2:00 después de caminar de ida y vuelta 7 cuadras del centro histórico sin éxito alguno. 

Después de unas horas a eso de las 8:02, mi alarma sonó para recordarme el cumpleaños de mi madre y junto con éste, la visita de la misma. Era muy temprano cuando ya me esperaba en el muy famoso Parque Zoológico del Centenario. En principio desconocí las razones de la elección del punto de encuentro, pero luego recordé que aquel lugar en varias etapas de mi infancia, que eran de un constante ir y venir Campeche-Mérida (de sur a más sur), fue el que me llenó de tantos recuerdos. 

Aquel terreno delimitado por mallas oxidadas y una gran fuente que te daba la bienvenida, en realidad no ha cambiado mucho; desde una perspectiva infantil se conservó a través de estos 20 años. Aquellas banquitas temblorosas donde me senté a tomar refrescos en envase de cristal (-"bien helados", como decía uno de mis tíos) mientras me fotografiaban. Aún siguen los vendedores de globos y algodones azucarados, rosas y azules; el lago artificial que nadie limpia, con esas barquitas curiosas y desgastadas para remar en el y ese "olor a centenario" del que tanto hablaba mi abuela cuando me negaba a bañarme. Mi madre me citó en la estación de tren (ese que da vueltas en círculos sin dejarte escuchar una palabra con el estruendoso ruido de sus vagones), como si hubiese adivinado a que parte del corazón correspondieran los recuerdos (estoy segura lo hizo sin intención). 

Por primera vez después de muchos años de no haberme dado cuenta, vi como le ha pasado el tiempo a mis padres; fui consciente de que no estarán ahí toda la vida. De hecho mi mayor sorpresa fue el inmenso miedo que sentí al pensar en ello, traté de regresar al centro de mi persona para no lagrimar delante de ellos y hacer la situación más sentimental de lo que ya era en mis adentros. 

Disfruté de cada paso del breve recorrido como si fuera la misma niña de 5 años que pensaba que esas dos personas que se encontraban junto, estarían allí para siempre; aunque ahora en este mismo instante mientras escribo estas lineas (con lágrima en el ojo, inusual en mi) sepa que no es así; eran más las canas, las arrugas y las experiencias. Tal vez, esta visita al Parque Centenario ha sido la más extraña hasta el día de hoy; no sé bien cómo sentirme aún, llego a la conclusión de que lo que aprendí en esta ocasión es que con la inocencia, todo es más sencillo; que estamos diseñados para avanzar y encontrarnos con este sentimiento algún día de nuestras vidas (cuando más necesitamos una bofetada emocional). Cuando era niña quería ser grande porque no sabía que crecer, es un sentimiento encontrado e indescriptible que cuesta tanto asimilar. 

sábado, 24 de mayo de 2014

Vaquerías Occidentalizadas

Asumiendo que no eres uno de mis a(o ene)migos curiosos que anda por ahí leyendo mi blog o no eres originario de la península de Yucatán y sus alrededores, muy seguramente te preguntarás qué es una vaquería.


En tiempos de la Colonia, cuando los dueños de las haciendas se dedicaban a criar ganado como principal actividad económica, le permitían u ofrecían a sus trabajadores un festejo colectivo en el que participaba a veces todo el pueblo (para mayor información googlear: Vaquería, ¿por qué quién chingaos soy yo para hacer copy/paste y hacerme a la culta) y by the way, se lo dedicaban a la entidad divina de su preferencia, para que los siguiera bendiciendo con más prosperidad económica.



Ese festejo colorido y maravilloso, podía durar una noche completa o varios días (dependiendo de los dineros de los participantes); invitaban a jóvenes, señores y señoritas de poblados cercanos (para que se hiciera más grande el desmadre) que llenaban de algarabía el lugar con la tradicional jarana (término, que curiosamente fue acuñado por los españoles y criollos de forma despectiva refiriéndose a "escándalo" y/o "ruido", googleen también jarana, ya tiene mucha tarea y a mi que me crucifique la RAE).Para mi deleite personal, la jarana que más me gusta es "las mujeres que se pintan" (irónicamente, ya que no uso maquillaje y hasta me parece que tiene un toque bien machista, pero esa es otra historia.) 

Para los lugareños (yucatecos ingeniosos) el término jarana, no terminó significando otra cosa que la música que se tocaba durante el festejo y es así como se le conoce hasta nuestros días (jarana yucateca). Ayer tuve la oportunidad de ir de colada a un festejo de estos, que aún conserva algo del protocolo de los orígenes de las fiestas de los siglos XVII (hace mucho) y XVIII (y ya llovió). Los ahora llamados "embajadores" o anfitriones del pueblo que celebra, recibieron a sus invitados de otros poblados al son de las dianas (que se escuchan una y otra vez, cuántas veces sea necesario, cada que un grupo de bailarines llega a la fiesta).
Si no fuera por el letrero de ATM, la farmacia, los anuncios del refresco de cola más vendido, los carritos de hot dogs y papas fritas y los espectadores vistiendo jeans; juraría que había viajado en el tiempo. El poblado de Baca, a 15 minutos de Mérida, es un pueblito pintoresco lleno de albarradas blancas de cal, patios grandes llenos de animales domésticos, árboles frutales; pero que no se salva de la industrialización y la invasión de los amigos del capitalismo. Las mestizas en la vaquería, hoy en día, aparte de lucir sus ternos llenos de flores pintadas o tejidas, portan bandas muy del estilo Miss Universo y sus acompañantes vestidos con guayaberas blancas, alpargatas y pañuelos bordados en su cintura las escoltan hasta el centro de la pista para empezar el zapateo.

Las mestizas de coronas brillantes (que indican quien de ellas es la representante de su poblado) y sombreros con flores y espejos no supieron decirnos a qué se deben esos nuevos elementos en su indumentaria jaranera. Es increíble ver como la contaminación occidental va agregando nuevos elementos a las tradiciones y su entorno, que para mi, en lo particular, son incómodos e innecesarios. Sin embargo, lo que no tuvo comparación, fue ver en los participantes de mayor edad aquellos vestigios de emoción en sus miradas y en cada guachapeo, la nostalgia que sigue imprimiendo inercia a las nuevas generaciones para seguir agitando su pañuelo y rebozo.

-¡una cooperación para la imagen de la sagrada virgen de la concepción!, -¡gracias!; cómo si los cinco pesos en M.N. fueran suficientes para pagar el espectáculo invaluable del que los allí presentes fuimos parte. Me sentí ladrona, despojando a los verdaderos dueños de un lugar preferente para observar los pies de los jaraneros, sus gestos, los puntos de cruz en los ternos, los músicos, la ternura de las arrugas de una viejecilla recordando sus mejores tiempos zapateando hasta dejar sin aliento a su mestizo. A estos pueblos y a esta gente, dan ganas de embalsamarlas para que no les pase el tiempo; capturarlos de alguna forma en un instante para tomar un poco de la sencillez de sus vidas y llevarla siempre contigo. 



viernes, 23 de mayo de 2014

De(smadres)brayes: Delírium Trémens de azúcar

-¡Ya es viernes!, ¡ya es viernes!; se escucha en el saludo mañanero, se nota en la sonrisa inusual de mucha gente y sobre todo  cuando algo malo ocurre en el trabajo y pareciera que con aquel encantamiento al que recurrimos semanalmente (-es viernes, lo dejamos para el lunes ¿no?), cualquier problema queda resumido a su mínima expresión y carece de importancia. Usualmente los viernes soy más feliz, (he de aceptar) porque con la llegada del fin de semana llega mi oportunidad de dedicarle un poco de tiempo a mis (in)actividades favoritas: comer bien (lo que implica cocinar) y ver películas. 

No todos los "fines" puedo lograr mi objetivo a placer, (sad, sad, so sad) hay fines de semana como el que se avecina, que puedo presagiar será un quilombo fuera de la paz de mi hogar. Este post fuera de lograr su cometido de post constructivo es un rant emocional, las bajas reservas de azúcar en mi cuerpo son la secuela de la "casi" primera semana de intentar volver a mis buenos  ex-hábitos alimenticios. Como buen vegetariano primerizo, sustituí desde hace un año la carne por pasta, galletas, pasteles, panes, tostadas y todo lo que termine en "gordativo". 

Mucho tiempo me tomó comprender que ese no era el camino adecuado, que hay mucho más en el vegetarianismo que los carbohidratos malos (muy malos) de los panes dulces (que me cobijen con su manto de deliciosa azúcar); que si quieres comer bien tiene que haber esfuerzo de por medio (o cagar dinero para que alguien cocine por ti), pero de esta incipiente experiencia vegetariana de ya casi un año, me llevo las mayores satisfacciones. 

Pero, y siempre habrá un pero, las consecuencias y aprendizaje de mi lección han sido unos cuantos "kilitos" de más y es que. nosotros, los vegetarianos también tenemos junk food, de la más deliciosa que puede existir. En esta semana de dieta, han habido ratos en los que me invade la imperiosa necesidad de sucumbir a mis antojos, pero he llevado mi voluntad al extremo, el azúcar ha estado al acecho tentándome como satanás. Hoy es viernes, saber que mi fin de semana no estará lleno de mis "puerquesas" favoritas es non grato; eso si, valdrá mucho la pena. 

La ansiedad será muy grande, espero poder sobrellevarla sin arrancarle la cabeza (o los testículos) a alguien, el mal humor se apodera de mi, había olvidado que se siente el delírium trémens de azúcar, el tomar agua en vez de jugo, el café oscuro sin una pizca de nada, (¡de nada!), sin totopos, sin tostadas... pero comiendo mindful and respectful con mi cuerpo y los seres que me rodean, solo eso me da paz (entre paréntesis). 

jueves, 22 de mayo de 2014

El mundo sin pasaporte

¿Cómo conocer el mundo sin pasaporte? (que no sea leyendo), no hay forma, tenemos que pagarle al estado absurdas fianzas para poder salir de la prisión que representa nuestro país en el más figurado de los sentidos (y a veces ni tan figurado). 

De la burocracia hay tanto y nada que decir, son cosas que solo con un milagro pueden cambiar, como alguna vez le pregunté a una maestra de economía (pobre ilusa): -¿Para usted, cuál es la solución qué necesita México para cambiar? -Volver a nacer. Su respuesta fue sarcástica, dura, surrealista y muy divertida (y la adopté como mía, como mi mejor recuerdo de su clase de economía) ; no es caer en una burbuja de pesimismo (pesimismo post-moderno) del que nada ni nadie pueda sacarme, simplemente creo que la forma más sencilla de hacer un poco menos pesada la carga es hacer su parte cada uno (y tratar de no comer mierda en el intento). 

Quisiera siempre tener la cabeza fría para pensar así, pero el calor de Yucatán siempre me sube de tono, me impide pensar con claridad sobretodo en situación de contacto-burocrático. Como muchos de ustedes asiduos viajeros deben saber, el trámite para sacar su bello pasaporte sui generis es para nada amigable con los horarios de trabajo (al menos los míos). Pedir permiso, es para mi, una de las peores cosas por las que me pueden hacer pasar (aquí es cuando el adulto que vive en mi se da cuenta cuánto pesa la educación recatada que me dio mi madre, ¡justo aquí!). 

Busqué la primera cita de las 8:09 a.m. para afectar mi horario laboral lo menos posible, llegué diez minutos antes justo como te lo indica la maravillosa página de internet y naranjas... (inserte aquí los quince minutos más aburridos de la historia). Sentada en una banca incómoda, esperando a que Godínez Pérez termine de comer su manzana de colación, para hacerle base a sus empanadas y panuchos matutinos (& Cola Light), frente a unas puertas de cristal rotas donde se lee "Te lo pintan retebonito, pero no es legal vender Visas de trabajo" y un letrero de "SRE" un poco "comido" por el sol, ahí me pregunté ¿qué oportunidad tiene un ilegal de leer ese letrero y orientarse antes de intentar la hazaña de "cruzar pa´l otro lado"(?). 

Le pregunté a un oficial de la entrada del edificio a qué hora planeaban abrir, soltó unas evasivas que la verdad no me esforcé por entender. Finalmente el Sésamo se abrió y los (no) civilizados ciudadanos, entraron en estampida Rey-Leónica, clamando, todos, ser el primero. Por suerte, fui llamada segunda, me pidieron llenar un formato (de los que solo sirven para gastar hojas y justificar presupuesto), me pidieron por supuesto mi pago de banco y un juego muy innecesario de copias. 

El trámite fue "rápido" dentro de esa pequeña oficina robótica y cuadrada, hay un robot que lee tus datos, otro que pega las fotos y te da el warning (con tono de amenaza) de que hoy mismo debes recoger tu pasaporte. Luego la aburrida foto en la que no te es permitido sonreír, ese pequeño espacio cuadrado que es tuyo (yours alone!) , un espacio desde donde ves al mundo con seriedad, una foto a la que en realidad no te pareces, en la que nunca sales bien. 

Horas después regresé a la SRE para enfrentarme con una de esas escenas que te recuerdan que vives en otra dimensión llamada México (en la sede yucateca), donde todos están de mal humor a la una de la tarde, desgreñados, con hambre y urgencia de un aire acondicionado. Justo como en la mañana, la puerta no se abrió a la hora acordada, no fuimos llamados en el orden de aquel boletito de salchichonería que minutos después rompí con enojo. 

Después la historia se llama :"Métete con un yucateco y te metes con todos" ; es suficiente que un inconforme alce la voz, para que un séquito de seguidores se le una. Después de 30 minutos de protestas hubo otra estampida Rey-Leónica que empujó 80 almas (incluida la mía, si es que tengo) dentro de la pequeña oficina surrealista. 

Después de esperar tres turnos (y mucho enojo), al fin recibí mi nuevo pasaporte y también el anterior; fue nostálgico recibir mi viejo pasaporte (mas allá de la obvia diferencia entre las fotos); pero justo antes de recodar lindos momentos que pasé gracias a él, tuve oportunidad de visualizar el nuevo libro verde enmarcado con el escudo aguileño, con muchos sellos diferentes, que más que sellos evocan imágenes, sonidos, personas y otras dimensiones, lejos de la mía. Nunca me parecerá justo pagar fianzas por un derecho tan humano como moverme libremente donde me plazca, la tierra es de nadie y es de todos, pero esa, solo es mi dimensión (entre paréntesis).

miércoles, 21 de mayo de 2014

Entre paréntesis, entre las minorías.

Soy una persona de ideas, de muchas ideas, de tantas ideas que a veces no sé muy bien cómo ponerlas en orden. A veces me las como, las desbarato, las creo y luego las desecho; a veces un día algo me parece brillante y al siguiente se vuelve un absurdo. 

Es precisamente esa idea la que me lleva a crear este espacio, el más sencillo que encontré cuando di click en el buscador de google, porque tengo buenas ideas, pero también soy floja, muy floja, hay que reconocer la verdad: me encanta la re-ingeniería.

Probablemente mañana también esto de empezar a escribir un blog me parezca una idea absurda, muy absurda, pero a mis 25 años necesito urgentemente un lugar donde me escuchen, dónde alguien me escuche (¿o me lea?) y me lea porque quiere, no porque alguien le obligue o porque no le quede de otra.

Hablo de todo un poco, porque mis temas de conversación son "muy" como mis ideas, eclécticas, cambiantes, polémicas (sobre todo sexuales y ateas), asquerosas, repudiadas, repugnantes, a veces interesantes, otras burdas; eso si, nunca complacientes con mi público. La convención social nunca ha sido un lugar para mi (y si, para mi es un lugar en el que se escoge estar, porque tengo la fiel creencia que dentro de tu casa nadie te obliga a seguir ninguno de aquellos tortuosos protocolos). La rebeldía y la disidencia las respiro en cada poro de mi piel seca, cada silencio prolongado es el preludio de un mentada de madre mental..he aprendido a controlarme, tampoco soy una psycho (ni padezco de trastorno obsesivo compulsivo, de acuerdo a mis investigaciones).

Si me pidieran definir mi vida con una palabra sería, minoría. De forma inconsciente desde el momento que nací he formado parte de ellas. Para empezar every single day, 210,000 personas se suman al mundo (y nos restan oxígeno a los que ya existimos) , 2 personas por segundo (2.4 para ser exactos, pero no he tenido la fortuna de conocer aún a un ser humano .4); de esos nacimientos se ha estimado que 15% son cesárea, he ahí el primer grupo minoritario del que fui parte desde mi primera bocanada de oxígeno: felicidades ¡fue cesárea!.

He de aclarar que no me siento única, especial y parida por la entidad divina de su preferencia (ya que muchos de ustedes a estas alturas deben pensar que eso siento, y no , en realidad solamente soy diferente, en realidad todos lo somos). Luego, en mis primeros años escolares también fui minoría, era de esos niños ñoños a los que les encanta estudiar por gusto y no por obligación, en ciertos aspectos crecí autodidacta, fui parte de esa última generación que vivió la primer mitad de su niñez a la "antigüita" con juguetes que alientan el desarrollo motriz (o sea bicicletas y patines) y cognitivo, (rompecabezas y juegos de mesa) , que tantos adultos extrañan con nostalgia y que si eran lindos, ¡pero todo cambia, get over it! (los cavernícolas jugaban con piedras y palos, no tenían bicicletas). La segunda parte de mi infancia se desarrolló con la tecnología incipiente (comparando con ahora) de los años 90´s; sin esta mezcla maravillosa, sería un adulto llorón o un niño con celular. 

Pasados mis años maravillosos de tierna infante, crecí y me dí cuenta que me enfrentaba a ser parte de una de mis minorías favoritas y de la que formaré parte de por vida, ser lesbiana fue desde mis primeras memorias al respecto, algo muy natural. Hablar de esta minoría esta de más, ya de antemano sabemos las múltiples opiniones y tendencias del pensar social (hueeeeeeva.com de eso hablaré tal vez en otra entrada). 

Desde hace un año, siguiendo mis impulsos de "no dañar al prójimo" (he de aclarar no religioso, solo he pensado que todo es humanamente correcto mientras no lastimemos a nadie, eso para mi, incluye animales) y al medio ambiente, decidí voluntariamente apuntarme a otra minoría: los vegetarianos (en realidad pseudo vegana a estas alturas). Es en esta minoría donde me atrevo a decir que he aprendido mucho más (mucho más a querer estar lo más alejada posible de la convención social y cultural de mi país, de eso hablaré también en otras entradas). 

A veces hay que tener mucho hígado para vivir siendo minoría (sobre todo cuando no eres rico y necesitas trabajar para seguir adelante con tus planes, cosa que implica también contacto social). Ante todo no hay que dejar que alguien te desarme y desanime, pueda ser que te enfrentes a diez personas con una misma forma de pensar al mismo tiempo, pero no claudicar es la clave. Bien dicen que cada quién es guionista de su obra, que la vida te pone a prueba justo con lo que más necesitas aprender; mi lección más grande ha sido la tolerancia y cuando no estoy con el humor para soportar gente defendiéndose sin fundamentos mejor me encierro en casa y escribo (entre paréntesis).