La verdad he de confesar algo antes de empezar a escribir esta entrada, desde el año pasado que por azares del destino esta serie maravillosa llegó a mis haberes, me enamoré al punto de no levantarme todo un fin de semana más que para ir al baño (literal, tenía diarrea). Puedo decir que ese fin de semana ha sido uno de los más divertidos de mi vida, soy amante de las series (a las que tristemente no puedo dedicarles mucho de mi tiempo) y soy de esas personas que si se enganchan con el primer capítulo de forma amorosa, se mete en la historia con los personajes y las hago casi parte de mi vida ( no sé si me siguen aquí, pero los seriefilos seguro me entienden, ¿verdad?).
SPOILERS (¡ADVERTENCIA!)
Hace un año para estas mismas fechas llegó la primera entrega del mundo carcelario de "Orange is the new black"; desde el tema de intro de Regina Spector (you´ve got time, que se las recomiendo ampliamente también), los nombres de los capítulos y las referencias literarias excelentísimas y super divertidas; Jenji Kohan, la creadora de weeds (¡también véanla!) volvió a repetir su fórmula de éxito. Cargada de momentos surrealistas, giros inesperados, humor negro, sarcasmo y todos los casos anteriores con una dosis de drama hormonal y periodo menstrual.
La verdad es que si las cárceles fueran como Litchfield de OITNB, en este momento mato a alguien para que me encierren y me pongan de roomie en aislamiento de máxima seguridad con Alex Vause, se las presento:
Ella es la culpable (y ex-novia psicópata) del personaje principal (que para mi es secundario) de la serie (Piper Chapman); Alex solía trabajar como drug dealer de un mafioso poderosísimo mientras vivía su romance con Chapman, las cosas no salieron bien y ahora ambas están en la cárcel... en la misma cárcel.
La relación AMOR-ODIO entre Alex y Piper se acentúa con el correr del tiempo en la primera temporada (y en la segunda también), pero ahí va mi primera decepción amorosa: Alex no es constante en todos los episodios de la segunda temporada ya que sale libre (sad, sad, so saaaaaad). Sin embargo, un giro dramático, heartbreakero y backstabbero hacen a Alex volver a la cárcel en un muy excelente final y prometedor anticipo de la tercera temporada.
La gran mayoría de los personajes son geniales, el concepto de back in time de cada uno es inesperado, el background de cada personaje va de las lágrimas a las risas.
Lo único que me disgusta (¿y a la vez igual y no?) es el formato de delivery de la serie, esperar un año para algo que sé me va a durar un fin de semana de encierro en mi propia cárcel. No sé si prefiero las series que regalan episodios semanales por temporada o aquellas, como OITNB, para las que tengo que esperarme 12 largos meses para continuar con la historia...!ay Netflix! juegas con mis sentimientos.
Mientras esperamos un año completo les regalo un poco de OITNB Wisdom para que les deje más intrigados (claro, si es que no son ya grandes fans como yo):


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