lunes, 30 de junio de 2014

Vampiros, clichés y algo más.

Este que pasó, fue un fin de semana maratónico, la verdad esta vez si que pude consumar mis deseos de quedarme tirada en la cama con las patas abiertas viendo mis series; fue uno de esos fines de semana en los que deseo que el domigo durara una semana más. La serie con la que me enganché este fin de semana y con la que llevo enganchada ya varias semanas, es True Blood (Sangre Fresca). Se trata de una genial adaptación de las novelas vampíricas de Charlaine Harris,cuya trama se desarrolla en el territorio southern gringo en un pequeño pueblo ficticio de Louisiana: "Bon Temps" (buenos tiempos en francés y la verdad que entre tanta vampireada y sexo si que se la pasan bien ahí). También tiene mucho de otra cosa que me encanta, política, los vampiros han desarrollado en Asia una especia de sangre sintética para poder subsistir sin sangre humana y ahora luchan por una política de mainstrean o integración a la sociedad convencional. Esta serie la empecé a ver cuando recién comenzaba hace unos cuantos años, le perdí la pista y ahora que ya van en su séptima, y al parecer, última temporada acabo de ponerme al corriente.

De la colección de bichos del terror, los vampiros han sido, desde siempre mis favoritos. He llegado a pensar que tengo murciélago issues. Me encanta Batman, mi disfraz recurrente de halloween ha sido el vampiro, muchos de mis libros libros y películas favoritos son de contenido vampírico (desde Drácula hasta Anne Rice... incluso Crepúsculo,si, si, el más culposo y ridículo de mis gustos) y si me regalan una casa en Transilvania, la verdad no me molestaría. Es claro que desde el principio de los tiempos, al menos en el cine y la t.v., los vampiros no han sido tal como nos pintan a Eduardo Cullen; si bien muchos de los clichés y debilidades vampíricas como el ajo, la plata, las estacas y el sol han perdurado a través de los tiempos, no son un común denominador de todo el universo vampírico de hoy en día.

Los vampiros han pasado de ser monstruos despiadados con piel pálida, sanguinarios sin misericordia y afilados colmillos a seres que brillan como diamantes a la luz del sol, capaces de amar y proteger a un humano, ¡incluso hay algunos que no tienen colmillos o pueden ocultarlos!. Lo que hace interesante a estos personajes míticos; es esa mezcla de inmortalidad, soledad y abandono de la humanidad tal como la conocemos; ¿se imaginan poder salir solo por la noche, cuando todos duermen o vivir aislado?, ¿se imaginan no tener la necesidad que comer y respirar?, ¿se imaginan tener que espiar a su familia y no poder volver a verla para no causarles horror? ¡que terrible!, imaginen por un segundo tener que vivir con todas las culpas y asuntos no resueltos a la fecha de su "transformación". Y es que, si he encontrado y aprendido algo en toda la colección cinematográfica y literaria vampírica es que no hay vampiros felices; todos cargan con esa pesadumbre de no poder haber hecho algo, despedirse de alguien o volver a ver a alguien; ya que la mayoría de las transformaciones siempre son contra la voluntad de las víctimas. La inmortalidad no es nunca un premio para el vampiro, es un castigo eterno (incluso algo diabólico y contrario a los preceptos religiosos).

Pero ¿de dónde vienen?, ¿qué inspiro Drácula y el resto de las diferentes clases de seres vampíricos?, ¿dónde comenzó la historia?; hasta donde mi investigación llega, la leyenda de Drácula tuvo sus orígenes en la condesa transilvaniana Erzsébet Báthory, ahí de 1610 cuando en Europa empezaba el mito vampírico para tratar de darle una explicación (antes que la ciencia lo hiciera) a los múltiples brotes de enfermedades e epidemias que asolaban ese continente. A Erzsébet se le conoce como la asesina en serie más grande de la historia (612 aproximadamente), quién usaba la sangre de doncellas para conservar su juventud (después de ser maldecida por una anciana de la que se mofó). Esta condesa mantenía relaciones sexuales con sirvientes de ambos sexos para luego morderlos salvajemente ,bañarse y beber de su sangre; ya que creía que con esta tendría la juventud eterna. Erzsébet siguió con estas prácticas hasta que fue sujeto de sospechas e investigaciones de las que resultó culpable, acogiéndose en su derecho de evitar se juzgada por pertenecer a la nobleza, fue encerrada y confinada a la oscuridad en la mazmorra de su castillo donde murió cuatro años después.

El tema vampírico es muy extenso, con mucho cliché al que cada autor ha dado cierto toque personal en las descripciones de los personajes, sus poderes, hábitos, apariencia y psicología. Este es otro post para recomendar una serie, una serie cuyos vampiros parecen comunes y corrientes, pero no lo son, van más allá. Los de True Blood, son de mis vampiros favoritos en la historia de la t.v. sin mas ni más: I wanna do bad things with you! 



sábado, 21 de junio de 2014

¿qué es ser PUTO? : Discriminación y Homofobia (?) FIFA

A pesar de mi enorme indiferencia (forzada) hacia el fútbol como acto comercial, no estar involucrada en el mundial, es como decir que no me gusta comer pan de muerto en Noviembre, sobre todo si se trata de temas de discriminación internacionales que involucran a mexicanos en el extranjero en pleno derecho de libertad expresiva frente a otras naciones. Cabe aclarar, a partir de este momento, que respecto a este tema, aún no soy capaz de establecer una postura a favor/en contra y todo por un PUTO.


Llamó mucho mi atención la noticia que se empezó a difundir el jueves, después de medio día donde se mencionaba que selección mexicana corría riesgo de ser descalificada del mundial de FIFA. Los motivos no fueron claros en principio hasta después de llegar a mi hogar e informarme bien:



"La FIFA informó este jueves que investiga a aficionados mexicanos tras reportes de prensa de que gritaron insultos homófobos durante el partido entre México y Camerún (1-0) por la Copa del Mundo en Natal.
"Hemos abierto actas contra México por conducta inapropiada de hinchas", dijo la portavoz de la FIFA Delia Fischer, según un reporte de la agencia AFP."

*Pueden leer la nota completa de CNN AQUÍ.

En primera instancia la noticia me regocijó el alma de alegría, ya que días anteriores en mi TL de Facebook leí infinidad de publicaciones y comentarios desagradables y homófobicos, todo por una nota que apareció en un diario alemán (que seguramente no fue publicada con esa intención y si, sí; pues que mal gusto) en la que un fotógrafo captó a unos jugadores croatas bañándose desnudos en su hotel de concentración del mundial. La nota completa la pueden leer AQUÍ. Varias de las almas en pena que tengo en face y que solo piensan en fútbol, este mes y todo el resto del año, no se cansaron de llamar "PUTOS" , "PUTITOS" y "PUTOTES" a los pobres croatas. Regresando a mi regocijo,













Creo que el significado/mensaje/alcance/concepto (hiriente o no) de la palabra PUTO puede variar en contexto; es una realidad que en México PUTO es un algo-de-todos-los-días, es una palabra muy versátil aunque en su concepción básica nunca dejará de ser sinónimo de ofensa y discriminación (otras palabritas que puedo poner como ejemplo aquí son CULERO, JOTO, MARICÓN y vamos por el mismo camino); Puto puede ser una persona e incluso una cosa o una idea: ¡se me rompió mi PUTO ventilador!, ¡que puto pensamiento más ridículo!. Hasta ahí todo bien, y no voy a decir que no hago uso de ella, porque yo también he dejado salir unos cuantos "PUTOS" de mi boca, pero, el hecho de que adoptemos algo cotidiano no lo convierte automáticamente en inofensivo.

Entremos al mundo imaginario del fútbol mexicano por un momento -en un estadio, todos mexicanos, jugadores mexicanos, entrenadores mexicanos, pasto mexicano, cerveza mexicana-, donde la afición ferviente cuasi religiosa va a apoyar a su equipo y a tratar de desafiar a la porra contraria con los cánticos más originales. El !PUTO! se deja oír de vez en vez entre la muchedumbre de las tribunas y todo cool; porque recordemos que vivimos en un país machista donde lo óptimo es "tener los huevos y los pantalones bien puestos", "andar con  pinches viejas bien buenotas", "meterle duro a la chela como hombrecito" y "no llorar como mariquita". Recordemos que todo lo relacionado con lo femenino es malo, indeseable, débil y debemos dejárselo a las "mujercitas" y a los "maricones". El fútbol es de machos y PUTO el que diga lo contrario. 

El PUTO es tradición nacional, es homofobia imperceptible, es ofensa de risa... es pena ajena en un escenario internacional: el del mundial, por algo la multa de la FIFA. Es una realidad que la prohibición de la palabra llevará a muchos a gritarla con más saña en consecuentes ocasiones, que no es el camino. El camino (según mi humilde opinión) es la reflexión: ¿de verdad gritarle PUTO a alguien le quita su virilidad? no. Hay que entender que esa palabra que denota al HOMOSEXUAL como INDESEABLE, no duele tanto en otros imaginarios nacionales y no es una amenaza directa a la heterosexualidad de muchos. 

Pero en vez de la reflexión, reaccionamos "bien machines" y a la ofensiva ¡pinche FIFA culera!:

Desacreditando la calidad moral y legal de la FIFA para imponer sanciones por escoger países con legislación homofóbica para los próximos mundiales; tenemos tanta cola que nos pisen... y nos negamos, porque como humanos y mexicanos solo vemos la transgresión inmediata, no vamos al fondo de las cosas, al propio cáncer homofóbico que carcome la nación. Y si les ofende que la moralina de FIFA anda muy alta y va por la vida sancionando un derecho (el de la libre expresión) justificada precisamente en que la expresión es moralmente inaceptable para la forma en que se rige el derecho humano en cada continente; eso mismo debe invitarles a reflexionar en el "N" número de encuestas que arrojan los altísimos índices de homofobia y crímenes por odio que hay en el país. 



Muy seguramente en los próximos partidos se inventen una porra muy ingeniosa y mona, siempre para intentar, con insultos, poner en duda la virilidad de otros. ¿Pero saben? Ser puto no es malo en todo el mundo. 


Reflexionen lo siguiente: ¿por qué gritamos PUTO?


¿Qué es ser puto?, ¿Quién es puto?, ¿Qué hace a un puto, ser puto?, ¿decirle puto a un puto, lo hace puto?, ¿Cuántas clases de putos hay? , ¿Que te digan puto es ofensivo par ti heterosexual, para ti homosexual?, ¿Para quién o quiénes?, ¿Siempre puto no es homosexual?, ¿Qué características tiene el puto~no homosexual (en caso que esa denotación sea válida)? designios de un significado, el drama de una posible ofensa, el mote de un grupo, todo en una palabra de dos sílabas: PUTO.





lunes, 16 de junio de 2014

La lista de 21 cosas que (probablemente) pasan cuando no comes carne (en Yucatán)

El post de hoy está inspirado en una idea original del artículo de Jessica Misener de Buzz Feed, la verdad es que me he identificado y me ha parecido super graciosa la forma en la que exponen los first world problems de nuestro pequeño clan vegetariano/vegano. He puesto también algunas líneas e ideas de mi experiencia vegetariana en Yucatán y en general en la península (también tips en caso que seas vegetariano/vegano y nos visites). No me odien, ya no soy el tipo de vegetariana evangelizadora; como muchos, solo pido respeto y espero no ofender a nadie (cada quien con sus culpas judeo-cristianas). Y tu vegetariano/vegano: no lastimar seres vivos, ¡si te ayuda a ser mejor persona! no lo dudes, que lo disfruten:

1. Te abrumarás en un restaurante vegetariano porque puedes ordenar CUALQUIER COSA del menú. 
En realidad, en Mérida algunos de los grandes restaurantes ya tienen opciones vegetarianas (algunas es igual a 2 o 3); sino es el caso, también amablemente puedes pedir que omitan el queso y la carne de los platillos. Si lo anterior mencionado te incomoda, no intentes ni de chiste los puestos de panuchos, salbutes y comida regional porque ahí definitivamente, no hay nada para ti. Mis restaurantes favoritos de la ciudad, sin duda: Savia Vegetariano y Amaro (ambos en el centro histórico).



2. Alguien se sentirá confundido de porqué no puedes simplemente quitarle los pepperonis a la pizza de pepperoni.
¡Uff! esto me paso un millar de veces y la mejor solución fue no volver a comer pizza delante del mundo, lo mejor es ordenar una pizza vegana en un restaurante vegetariano/vegano, acompañado de una persona de tu confianza, para que nadie te mire como "el extraño" que come pizza sin queso. Eso de tener maestría en "espulgar" mi comida, terminó por incomodarme, además que cuando eres nuevo en esta forma de comer, te cuesta mucho comprender (a ti y a la gente que te rodea) que algo que se cocina con carne conserva algo de la grasa, propiedades y sabor de la misma. Inconcebible (eww!)

3. Te comerás tú peso en hummus.
Aún recuerdo esa tarde de invierno cuando conocí al amor de mi vida, el hummus. Esa mezcla perfecta de garbanzo con aceite de oliva y tres chingos de ajo... mmmm...el hummus es compañero perfecto de casi todos los vegetales, solo o acompañado es algo que no te puedes perder... y si, te comerás tu peso en hummus. El mejor hummus de Mérida lo encuentras en Tov Café.



4. El mesero con mucho entusiasmo te dirá los especiales del restaurante (que incluyen filet mignon y chuletas de cerdo), y tendrás que sonreírle amablemente todo el tiempo.
Con el paso del tiempo comprendí que lo mejor que podía hacer era comer en casa, pero cuando una celebración familiar requiere mi presencia escénica para no ofender al o los festejados, me tengo que chutar el menú de "puerco frito, salbute y panucho, cochinita pibil, tamal colado, torteado, horneado, etc." y lo mejor viene cuando preguntas: ¿eso también tiene carne? (esperando un no por respuesta, por supuesto) y te contestan: -!si tiene y está muy bien servido señorita! ¡arggg!



5. Bromas sobre “comida de conejo”.
Siempre he sido amante de las verduras, desde antes de volverme vegetariana no era una gran consumidora de carne; la primera en hacer chistes fue mi abuela que me decía que mi comida era "salvado para pollos", por supuesto que también me dijeron que me estaban creciendo orejas de conejo de tanta lechuga y recientemente cuando salí del closet vegetariano, mi papá me preguntó si me había vuelto cabra (?).



6. La gente constantemente te dirá que ellos “NUNCA podrían dejar de comer tocino”.
Es lo más normal, para los vegetarianos primerizos será incómodo no entrar en discusión con los carnívoros cuando hacen este tipo de comentarios; solo puedo decirles: que la fuerza esté contigo. En un principio los odiarás y pensarás que lo hacen a propósito (la verdad algunos si que lo hacen) pero es mejor ignorar que pasar un mal rato. 

7. Te volverás paranoico sobre si tu compañero de apartamento ha estado usando tus sartenes para cocinar carne.
Aquí tengo una ventaja clara, solamente yo cocino en casa; pero muy seguramente también sería paranoica si existiera alguien cocinando cadáveres en los sartenes. Lo mejor en este punto es comprar cada uno su sartén, según B. Juárez es claro que el respeto al derecho ajeno es la paz.

8. Desarrollarás super-visión laser para identificar la carne en las ensaladas y sandwiches en buffets.
Correcto, tal como dije "espulgar".

9. Alguien se disculpará por comer carne en tu presencia.
Hay gente muy linda y comprensiva que lo hace, me ha tocado algunas veces; pero todos desarrollamos resistencia (al olor e imágenes de la carne) a la larga.



10. Todo el mundo te contará sobre aquella vez que dejó de comer carne durante “más o menos seis meses”.
Después de una operación o de unos exámenes en el que el colesterol salió muy alto, por una dieta que un médico brujo les pasó, porque vivieron en otro país, pero... ¡ay, la carne es tan rica que veme, no pude dejarla y además es super necesaria!". (La verdad es que nunca he visto a un médico pidiendo que alguien baje su consumo de vegetales)



11. Comerás esto en todos los restaurantes de carne:
De verdad es mejor salir de casa con comida en el estómago.



12. Desarrollarás una ferviente preferencia por las tortas de hamburguesa vegetarianas que venden en las tiendas.
No soy fan de los sustitutos de carne, pero por algo se empieza. Las tortitas de vegetales o de soja las puedes conseguir en algunos walmarts, aquí en Mérida existe un incipiente mercado orgánico (Slow Food Market) que se instala los sábados, los precios son un poco exagerados y la gente que vende abusa de la poca oferta y cada vez más creciente demanda; sin embargo sólo ahí puedes encontrar cosas necesarias en tu cocina vegetariana como tofu, tempé, verduras orgánicas frescas, etc.

13. Te avergonzarás secretamente de lo mucho que esperas comer papas fritas.
Esta clarísimo que es comida chatarra, pero si, hay que aceptar que saben bien... tengo entendido que las de McDonald´s y BK tienen carne, así que, vegetariano desinformado (o nuevo): ¡aguas!

14. En las fiestas de bocadillos, tendrás que negarte a comer tres cuartos de los entremeses. 
Entonces te emborracharás el doble porque no estás comiendo... ¡glup! 



15. Desarrollarás una dependencia excesiva de la mantequilla de maní y la mermelada.
La Nutella es el cielo y la mermelada también, soy alérgica a la fresa y eso me aleja de ella... pero si, ¡yum!

16. Desarrollarás una muy buena respuesta para la pregunta “¿Entonces, porqué eres vegetariano?”
Esta pregunta tan sencilla tiene infinitas respuestas y cada una para diversas ocasiones y personas que pregunten; va en una amplia gama, desde la pregunta formulada con genuino interés por conocer tus hábitos alimenticios hasta las desagradables provocaciones para iniciar una polémica discusión; el tiempo y la paciencia con la que cuentes te harán responder de diferentes formas, trata siempre de ser educado y no evangelizar a nadie, siembra el interés para provocar un cambio a largo plazo. Yo opto por contestar un intrigante: "no me gusta comer miedo y sufrimiento" que adopté de la película August Osage County.

17. Te darás cuenta que el sushi vegetariano es muy sabroso y no te llenará rápido.
Yo me como un arroz Yaquimeshi con verduras y la verdad es que si me llena rápido. 

18. Te volverás hiper-paranoico sobre el caldo de pollo.
¿tiene sazonador?, ¿está hecho con caldo de verduras?, ¿de verdad no se cocinó el pollo en la misma olla?, ¿Esta sopa esta hecha con caldo de pollo?, ¿Este arroz esta hecho con caldo de pollo?, ¿Hay partículas de caldo de pollo flotando en el aire?, ¿los pollos nos atacan?... si, ¡está paranoia existe!

19. Te irás de las bodas con muchísima hambre.
Con suerte algunas personas se apiadarán de ti y te regalarán su puré de papas (que tiene tocino y que tampoco podrás comer muajajaja!)

20. Podrás escanear los problemas en las etiquetas de ingredientes en un abrir y cerrar de ojos.
Hasta donde no te imaginas, hay trocitos de carne, por ejemplo en algunas cervezas y vinos.

21. Te olvidarás del sabor de la carne.
Y probablemente serás más feliz, saludable y ligero por el resto de tus vegetarianos/veganos días.


































































jueves, 12 de junio de 2014

Orange is the new black: de naranja te ves mejor. #OITNB

La verdad he de confesar algo antes de empezar a escribir esta entrada, desde el año pasado que por azares del destino esta serie maravillosa llegó a mis haberes, me enamoré al punto de no levantarme todo un fin de semana más que para ir al baño (literal, tenía diarrea). Puedo decir que ese fin de semana ha sido uno de los más divertidos de mi vida, soy amante de las series (a las que tristemente no puedo dedicarles mucho de mi tiempo) y soy de esas personas que si se enganchan con el primer capítulo de forma amorosa, se mete en la historia con los personajes y las hago casi parte de mi vida ( no sé si me siguen aquí, pero los seriefilos seguro me entienden, ¿verdad?).

SPOILERS (¡ADVERTENCIA!)
Hace un año para estas mismas fechas llegó la primera entrega del mundo carcelario de "Orange is the new black"; desde el tema de intro de Regina Spector (you´ve got time, que se las recomiendo ampliamente también), los nombres de los capítulos y las referencias literarias excelentísimas y super divertidas; Jenji Kohan, la creadora de weeds (¡también véanla!) volvió a repetir su fórmula de éxito. Cargada de momentos surrealistas, giros inesperados, humor negro, sarcasmo y todos los casos anteriores con una dosis de drama hormonal y periodo menstrual.

La verdad es que si las cárceles fueran como Litchfield de OITNB, en este momento mato a alguien para que me encierren y me pongan de roomie en aislamiento de máxima seguridad con Alex Vause, se las presento:

Ella es la culpable (y ex-novia psicópata) del personaje principal (que para mi es secundario) de la serie (Piper Chapman); Alex solía trabajar como drug dealer de un mafioso poderosísimo mientras vivía su romance con Chapman, las cosas no salieron bien y ahora ambas están en la cárcel... en la misma cárcel.


La relación AMOR-ODIO entre Alex y Piper se acentúa con el correr del tiempo en la primera temporada (y en la segunda también), pero ahí va mi primera decepción amorosa: Alex no es constante en todos los episodios de la segunda temporada ya que sale libre (sad, sad, so saaaaaad). Sin embargo, un giro dramático, heartbreakero y backstabbero hacen a Alex volver a la cárcel en un muy excelente final y prometedor anticipo de la tercera temporada.

La gran mayoría de los personajes son geniales, el concepto de back in time de cada uno es inesperado, el background de cada personaje va de las lágrimas a las risas.
Lo único que me disgusta  (¿y a la vez igual y no?) es el formato de delivery de la serie, esperar un año para algo que sé me va a durar un fin de semana de encierro en mi propia cárcel. No sé si prefiero las series que regalan episodios semanales por temporada o aquellas, como OITNB, para las que tengo que esperarme 12 largos meses para continuar con la historia...!ay Netflix! juegas con mis sentimientos.

Mientras esperamos un año completo les regalo un poco de OITNB Wisdom para que les deje más intrigados (claro, si es que no son ya grandes fans como yo):



sábado, 7 de junio de 2014

La llegada de Pancha

Otra característica que he desarrollado a lo largo de mi vida, mejor dicho que he notado (porque no puedo evitarla) es ser una persona-perro. Hay mucha gente animalera; unos gateros, otros perreros (como yo), otros ratoneros, otros reptileros y así con la inmensa diversidad en seres de compañía, porque para mi, animales no son; animales son los que no comprenden la importancia y los sentimientos de seres tan maravillosos. Ayer al salir de mi casa a eso de las 7 a.m., jamás imaginé volver horas más tarde en compañía de una nueva amiga. Regularmente cuando la gente, por una u otra razón ya no puede mantener a "su mascota" en su casa o jardín las deja ir con alguien más, si bien les va; si mal les va, terminan vagando en la calle y reproduciendo sobre-población que solo viene a sufrir al mundo.

Si hay algo que me puede poner como aguacate bien maduro (o sea aguada y verde) es esa gente que cosifica a sus amigos y compañeros no humanos. Pero este post no es para mal hablar de ellos una vez más, es para compartirles la nueva alegría que llegó a nuestras vidas y otro rostro para mirar y recordar que soy humana. Les presento a "Pancha" un border collie que representaba un problema para alguien (aún no entiendo por qué, ya que la noche de ayer conmigo no fue más que amor) pero que ahora es parte de mi familia, que cada día se hace más grande. 

Tal vez en otra entrada les presente al resto de la familia, pero por hoy con ustedes (redoble de tambores) ¡"Pancha"!, y yo les dejo porque me voy a disfrutar de su compañía.


lunes, 2 de junio de 2014

Definiendo la incomodidad, pescado en mi hummus

Después del fin de semana de no poder acercarme a la laptop ni de chiste, lo único que tengo para escribir es una lista enorme, gigante y desgastante de cosas (de ayer y hoy) que son muy molestas e incómodas. Son cosas molestas para mi y yo creo que para el resto del mundo (el resto del mundo que puede ver más allá de sus narices). No sé si con el paso del tiempo me he vuelto una persona un poco más delicada, especial y mamona o si los 25 de plano me están pesando (cabrón). Siento que esto tiene que ver mucho con la forma inadaptada con la que se desarrolló mi niñez o algún trastorno mental que padezco (que siempre he pensado que si, pero me niego a ir a un psicólogo). En fin, tengo que empezar mi lista comenzando por el viernes hasta llegar ayer en la noche; este fue uno de esos fines de semana que me sentí, por ratos, como un adulto con todas las facultades, capaz de soportar y enfrentar al mundo y sus desafíos con madurez y sabiduría legendaria, pero no. 

Me doy cuenta por qué me siento más tranquila y feliz en la comodidad de mi casa, tomando un té o un café mientras escribo estupideces que ustedes leen, sin exponer mi persona a ser llevada a la cárcel por arrancarle la cabeza a alguien que haga alguna cosa que me incomode.


Viernes: Después de esperar este maravilloso (y último día) de trabajo, justo cinco minutos antes de salir de la oficina comienza un diluvio al estilo arca de Noé y nada, que no me puedo ir. Cuando la lluvia baja de intensidad decido salir corriendo a toda velocidad (como si eso fuese a salvarme de mojarme ¿verdad?) y mis zapatos y pies cual esponjas marinas. Manejo a mi hogar sin zapatos, la sensación entre los pies y los pedales del auto es cero placentera (trastorno obsesivo compulsivo). Llego a mi hogar, no hay electricidad, no hay internet; la lluvia hizo de las suyas y un transformador se ha quemado. Sufro, luego existo.

Sábado: La mezcla de bochorno y lluvia yucatecos, clásicos del estado del clima "está pariendo la venada" (cuando llueve con sol) hacen estragos en mi cuerpo, sudo y tengo frío al mismo tiempo; todo ellos mientras me encuentro en un mercado de pulgas comprando chunches con mis compañeras de trabajo, una señora me pica las costillas, siento ganas de mentarle la madre... me contengo, mi paciencia es grande. Mi celular suena, trato de contestar en ese lugar donde se atraviesan gritos, cumbias, reggaes y reggaetones de la más baja calidad a todo volumen, no entiendo nada de lo que me dicen. Duermo de 5 pm a 10 pm, se fue el sábado. El concierto al que iba a asistir, se cancela; cero gente, cero amontonamiento, soy feliz por unas horas, las más gloriosas de mi fin de semana.


Domingo: Sobre-dormir me enoja, me pone de muy malas, una comida familiar, alguien pregunta por qué no como carne; no tengo ánimos de discutir la situación; termina la tortura. En el cine, me toca un cronista, me relata la película como si fuera ciega y necesitara apoyo auditivo para entender lo que sucede; respira con dificultad cerca de mi, hace ruido al comer, estoy al borde de un colapso ... pero todo esto es menos terrible que alguien contándome una premiere (de cualquier película). Respiro profundo, trato de disfrutar la película, de abstraerme en la historia, el ruido de sus palomitas crujientes es insoportable, igual que el de su voz diciendo incoherencias; no hay cultura para ir al cine en este lugar. Llego a mi casa buscando algo que llene el vacío que tengo en el estómago, encuentro el bote de hummus que sobró de la comida, lo abro, me dispongo a comerlo para encontrar que, retorcido y asqueroso en el fondo del bote, hay un pedazo de pescado que alguien sumergió durante la comida. Que incómoda es la vida a veces, en especial cuando alguien sumerge pescado en tu hummus.